El modelo distribuidor y las organizaciones de la Economía Social

La visita a Córdoba del presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, Mario Cafiero, el pasado mes de Febrero, contó con el acompañamiento de importantes funcionarios del área y de distinguidas figuras dirigenciales del mutualismo y el cooperativismo nacional y provincial, entre ellos, Nahum Mirad, vocal del directorio del INAES. En dicha ocasión, Mirad se refirió a la importancia de la actividad integrada y armónica de las cooperativas, mutuales y demás entidades, para las poblaciones del interior.

“El desarraigo, en los lugares donde existen desarrollos de Economía social y solidaria, y más aún, cuando esos espacios se articulan con las intendencias o los gobiernos locales, no es un problema grave o central, porque hay opciones, ya sea de trabajo, de cultura o de deporte”, afirmó el funcionario nacional.

Luego, en ese mismo sentido señaló: “…en la provincia de Córdoba, hay numerosos ejemplos en los que se trabaja desde el conjunto de las organizaciones sociales para darles opciones a las personas. Son ejemplos de un modelo distribuidor, puesto que distribuyen recursos y poder. En la Argentina, la democracia política es un hecho luego que se recuperó en 1983, podemos votar y participar, pero a la democracia económica todavía tenemos que conquistarla. Los municipios y las organizaciones que entienden este concepto, y que trabajan para que se desarrolle la matriz productiva diversificada, con integración del trabajo local y con el consumo local organizado, son los que construyen democracia económica”.

Asimismo, vinculó los anuncios efectuados desde las más altas esferas del gobierno nacional, destacando el rol de las cooperativas y las mutuales, con las potencialidades de las entidades de la Economía Social: “…esto que venimos observando en nuestras comunidades, toma ahora forma de política pública, y es toda una novedad. Está en nuestra capacidad, desde cada uno de nuestros territorios, de integrar esfuerzos y experiencias, entender las necesidades, y afrontarlas, para que la política anunciada tenga cuerpo. Ese es el gran desafío del Estado, en sus tres niveles, el ejecutivo y el legislativo, y es también un desafío de la justicia. A veces tenemos que terminar discutiendo en la justicia, temas como: ¿qué es una cooperativa? o ¿qué es una mutual?, muchas veces nos toca explicar que estas organizaciones no son iguales a otro tipo de organizaciones que tienen sus particularidades. Pero fundamentalmente es un desafío para los cooperativistas y mutualistas, lo que nosotros mismos no podamos ver o reconocer, no lo va a poder hacer nunca el Estado en ninguno de sus niveles, esto nace desde abajo”.