El acueducto de Chapultepec

Magnífica obra de ingeniería que reconoce dos etapas, ambas relevantes, erigido inicialmente por la civilización Tenochca en el año 1441, con el objetivo de proveer agua a la ciudad de México-Tenochtitlán, y luego de su reconstrucción a partir del año 1620, constituyó la primera obra hidráulica social que tuvo el territorio de la Nueva España.

Este acueducto, en su trazado originario y al contrario de la creencia popular, era subterráneo en el recorrido de tierra firme, el agua corría por dos tubos de cerámica de 50 cm de diámetro, esto permitía el mantenimiento de uno de los tubos, mientras se seguía usando el otro. En el tramo lacustre de su trayecto fluía a través de un canal hecho de piedra. Dichas características fueron descriptas por Hernán Cortés al Rey de España en sus Cartas de Relación.

Con motivo de una serie de inundaciones sufridas por la ciudad de México y que forzaron a elevar un metro del nivel de la ciudad, obligaron también a la remodelación del acueducto en 1507 bajo la orden de Moctezuma Xocoyotzin. Recordemos que para aquel entonces la ciudad tenía una gran red de canales y un extenso sistema lacustre formado por muchas lagunas cuyas superficies variaban con las estaciones.

Durante el sitio de 1521, que concluyó con la caída de México -Tenochtitlán, el acueducto fue cortado y destruido por orden de Hernán Cortés.

La obra fue posteriormente reformada y retocada de acuerdo con el estilo europeo, el acueducto colonial constaba de 904 arcos de piedra, trayendo el agua desde una serie de represas y depósitos conocidos como Albercas de Chapultepec.

Aún se conservan secciones del acueducto del virreinato que pueden visitarse, aunque ha perdido su función primordial como fuente de abastecimiento de agua para la ciudad.